La 60 Serie parece no querer acabar. Los Play Off se han extendido debido a la COVID y muchos hasta piensan que sería mejor detenerla por completo. Otros creen que no sería lo justo para aquellos equipos que han batallado hasta llegar a estas instancias. 

En lo que esperamos el desenlace final, me gustaría analizar las estadísticas colectivas de bateo del conjunto Camagüey, que para muchos se despidió de este certamen antes de tiempo y más si tenemos en cuenta la actuación de la campaña precedente. 

Si miramos los números individuales, rápidamente nos damos cuenta de que la ofensiva fue un punto importante en las 41 victorias alcanzadas por los Toros. Un total de 7 agramontinos batearon por encima de 300 en esta campaña, liderados por Leslie Anderson con 385 (en solo 60 comparecencias al bate) y Humberto Bravo con un promedio de 380 en 326 comparecencias.

En los primeros 25 juegos del campeonato Camagüey obtuvo 17 victorias frente a 8 fracasos. La ofensiva se mostró de manera increíble en este primer tercio. Los Toros fabricaron 200 carreras en 25 partidos (un promedio de 8 carreras por juegos), además conectaron 313 hits (12.5 por juegos), 56 dobles, 27 jonrones y se poncharon en 108 ocasiones.

Todos estos números avalaron el mejor tercio del campeonato, pero es válido aclarar, que si importante es arrancar bien en la serie, más importante aún es mantener un rendimiento estable y no caer en grandes picos tanto a favor como en contra. Esto es algo que debe ser analizado con profundidad por nuestros preparadores de bateo para la venidera serie.

El segundo tercio nos dejó un balance de 11 victorias frente a 14 descalabros. Los Toros anotaron un total de 143 carreras (57 menos que en el primer tercio), conectaron 238 hits, 42 dobles, 13 jonrones y se poncharon en 114 ocasiones. 

Como era de esperar, el rendimiento alcanzado en los primeros 25 juegos sería algo imposible de mantener durante toda la campaña y en el segundo tercio cayó considerablemente, dando como resultado 6 victorias menos que a la postre costaron la clasificación a la etapa de los Play Off.

Para el tercio final Camagüey jugaría para un balance de 13 victorias y 12 derrotas. Los números con los maderos en este tramo final fueron de 141 carreras anotadas con 224 imparables, 47 dobles, 14 jonrones y 115 ponches.

Quiero poner un punto y aparte para una de las estadísticas que más me llamó la atención. En una serie donde el bateo se llevó el protagonismo, la pelota que se utilizó tenía más bote y los equipos a los que enfrentábamos no contaban con un staff de lanzadores profundo, Camagüey sacrificó a 35 jugadores durante toda la campaña (aquí no están incluidas las veces que se intentó y no fructificó). Distribuidos estos en 6 sacrificios en el primer tercio, 14 en el segundo y 15 en el tercio final. 

Para que tengan una idea, en la MLB donde el picheo es más profundo y se fabrican menos carreras por juegos, en la temporada pasada se realizaron 126 sacrificios entre todos los equipos, esto da un promedio de 4.2 sacrificios por equipo en 60 juegos. 

Y no es que esté comparando las ligas, porque sabemos de sobra las diferencias, simplemente quiero exponer cómo en una liga donde aparentemente el sacrificio está más justificado, cada día este se vuelve más obsoleto.

Creo que si vamos a resumir la ofensiva de los Toros en la Serie 60 podríamos decir que tuvimos saldos favorables tanto en lo individual como en lo colectivo. Nos queda como asignatura pendiente estabilizar el rendimiento para toda la serie. Como sugerencia personal le recomendaría al Jerarca que lo pensara dos veces en la próxima serie antes de sacrificar. Eso de regalar outs no creo sea lo más favorables en un béisbol tan ofensivo.

Un comentario en «Los Toros al bate en la 60 Serie»

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