Con la subserie particular empatada a 2 triunfos por bando, Mayabeque y Camagüey irían al 5to partido con el objetivo de llevarse el gato al agua y el cotejo particular después que Camagüey empatara la porfía.

Por los Huracanes de Mayabeque, abrió el lanzador Michael Ortiz, por Camagüey, la responsabilidad se le dio a Julio Cesar Martínez Ramírez.

Camagüey marcaría sus dos primeras carreras en la parte alta de la segunda entrada cuando Luis González Azcuy logró conectar un largo batazo al jardín izquierdo que se convirtió en jonrón, el 8vo de la campaña para él y una vez más empujó la carrera del empate o la ventaja.

También se unió a la fiesta Yendry Téllez el cual conecto largo doble al jardín derecho y fue llevado hasta tercera por Sacri-Fly de La Pólvora, para luego ser empujado por el 2do imparable de Yanmichel Flores en el juego.

El juego se mantuvo tranquilo con buen picheo de ambos lanzadores, Michael Ortiz no permitía muchas más libertades y Julio Cesar Martínez lo haría de manera hermética hasta el 5to donde después de dos out permitió que dos bateadores entraran en circulación, pero con Fly al inicialista, logró el cero. Dominando a otro Martínez, llamado Juan, que ya le había conectado los dos únicos hits permitidos hasta ese momento.

Pero ya en el 6to capitulo, también con 2 out, Julio Cesar no pudo contener el bate de Alexander Pozo que con largo doble al jardín central, empató las acciones. Era el 6to hit que soportaba el abridor agramontino. Esto dictaminó la explosión de Martínez, dando paso a Lizander Hernández en su salida número 20.

Las cosas se complicaron aún más cuando Luis Enrique Gómez cometió error en fildeo para que la situación se agravara considerablemente, y la cosa se puso fea de verdad cuando Lizander regaló un boleto para llenar la casa de mayabequenses. El mentor local, buscó al emergente Lázaro Martínez, con la finalidad de irse arriba en el juego. Y le salió de maravillas pues el emergente respondió con cohete al central, después de haberlo hecho lucir mal con rompimiento, le sirvió una recta al medio que Lázaro Martínez no desaprovechó. Lamentablemente, dos carreras sucias que pondrían el juego 4 carreras por 2. Y a Luis Gómez quería tragárselo la tierra. Seguían bombardeando a Lizander, y otro hit empujó la 5ta, en un lance donde Tellez no retuvo el tiro a home, para enfriar al corredor Luis Fernández que venía desde 2da base. Esta jugada decretó la salida del relevista para darle entrada a Angel Luis Márquez quién sacaría el añorado tercer out. Ya Mayabeque había remontado con 5 anotaciones para hacerse dueño de la situación.

Para preservar y asegurar una posible victoria, el manager de los Huracanes le dio toda la responsabilidad a su relevista Jaime Gámez que retiró con paso chévere el 7mo capitulo.

Pero en el 8vo, sacaron a Marlon Vega “El de todos los días”, el cerrador estrella de los Huracanes para sofocar una rebelión de los Toros iniciada por Alexander Ayala, y que se complicó con base a Leslie. Bateando Luis González Azcuy, que ya había conectado cuadrangular, logró poncharlo, tirándole al tercero, con recta rápida. Justo entonces, Yendry Tellez conectó una buena línea de cañonazo para descontar otra y colocar la carrera del empare en circulación.

Comenzó la estrategia entre mentores, y Borroto le dio el turno al bate como emergente a Jorge Cardosa mientras Michael González salía a darle instrucciones precisas a su veloz apagafuegos. Pero al primer envío le hizo swing el emergente, y roleteó por primera para dar por terminado el 8vo dejando una sola oportunidad para tratar de empatar en el noveno.

Los Huracanes, para “por si acaso”, volvieron a marcar tarjeta en el 8vo y se volvieron a distanciar por 3 carreras. Todo estaba listo para Marlon Vega Travieso en la novena entrada.

El derecho de Bejucal, concedió base por bolas a Cristian Martínez, pero obligó a Yanmichel Flores para doble play y luego, retiró  a Asniel Fonseca en fly al jardín derecho, de emergente por Leonel Moa,  para el 3er out de la entrada y último del partido.

De esta manera, Mayabeque logró salvar la honrilla, y Camagüey no pudo barrer, para obtener una victoria que tuvo en las manos, pero no pudo asegurar.

Mañana habrá traslado para Matanzas, donde esperan ávidos de venganza, unos cocodrilos que andan de capa caída, pero que siempre son peligrosos, mucho más aun en ciénaga propia.

Camagüey tendrá que salir a buscar un par de victorias en “El Yumurí”, tarea muy difícil, pero es el único camino que le queda a la tropa de Miguel Borroto  para poder llegar a la clasificación.

¡Nos vemos el sábado!

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