Poco a poco el glorioso equipo que nos hizo vibrar en la Serie 59 llegando a discutir el play off final se va desintegrando. Nombres ilustres dentro de la nómina como los de Yosimar Cousin, Yariel Rodríguez, Leonel Segura, Loidel Chapellí Jr, Yandy Yanes, Carlos Pérez, Carlos Espinosa, Roger Trenchs, hicieron sus maletas y partieron a otras tierras para demostrar su valía y tratar de vivir de la mejor manera posible haciendo lo que más les gusta: jugar a la pelota.

Justo ayer se especulaba sobre la repentina no inclusión del jardinero Luis González Azcuy en la nómina de los Ganaderos de cara a la Serie Élite del Béisbol Cubano y su divorcio con la federación cubana, lo que sería un nueva baja para la escuadra agramontina para venideras competiciones.

Definitivamente el desbocado éxodo migratorio que vive el país también toca de cerca al béisbol y sus protagonistas. Esta vez fue el oportuno emergente de la tropa taurina Jorge Cardoza que presto y audaz salió de la cueva a empuñar en lo que consideró el turno al bate más importante y crucial de su vida.

Haciendo la ya trillada travesía que comienza en Nicaragua, el número 51 solo tuvo cupo para echar en la mochila un par de atuendos y los sueños de toda una vida. Hoy se encuentra en suelo americano presto a comenzar una nueva vida.

La Comarca de los Toros tuvo un breve contacto con Cardoza el cual nos contó sobre el siempre difícil proceso de adaptación en un nuevo país y agradeció los mensajes de apoyo de muchos amigos y seguidores que se han preocupado por su estado actual. Es que para la fanaticada camagüeyana siempre quedará en la memoria las tantas veces que Jorge respondió en momentos claves del juego viniendo desde el dugout y cumpliendo con creces en la difícil función de emergente. Sus números así lo alaban, convirtiéndose en uno de los mejores pinch hitter dentro de la pelota cubana.

En las nueve (9) Series Nacionales que participó dejó un average ofensivo de .278 (748 – 208), conectó 50 extrabases, desglosados en 38 dobles, 2 triples y 10 cuadrangulares. Tuvo en excelente OBP de .364

Le deseamos toda la suerte y el éxito del mundo y si bien el béisbol no está en sus planes como medio de vida en la nación norteña, sabemos que lo que verdaderamente se ama nunca se olvida y siempre se lleva bien adentro.

Todos los que te quieren y vitorearon en la grama del Cándido González saben a ciencia cierta que siempre serás un Toro de la Llanura.

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