Entre 1977 y 1985 Las Villas fue junto a Pinar del Rio el conjunto más fuerte o de mejores resultados en Selectivas. Campeones de 1978, 1983 y 1985 y otros dos segundos lugares en 1977 y 1984. Consecuencia directa de su demoledora ofensiva. Bautizada como La Trituradora Naranja, sin dudas el mejor line up de su época y para mí el más completo y mortífero de la historia beisbolera post 59, por encima de las celebres Tanda del Terror capitalina de los 60 y principios de los 70, la pinareña de los 80, Los Mulos Habaneros y Agropecuarios de fines de los 80 y década del 90 y las dos versiones de la Aplanadora Santiaguera.

Torneo tras torneo los anaranjados copaban los lideratos ofensivos más importantes. Los villareños tenían como centro de su toletería al mejor dúo durante los años que jugaron: Muñoz y Cheíto, pero tenían además a Víctor Mesa, Pedro Jova, Héctor Olivera, Lourdes Gourriel y Sixto Hernández.

En el banco permanecían o se desempeñaban como jugadores suplentes a tremendos bateadores como Osvaldo Oliva, Amado Zamora, Alejo O’Reilly, Víctor Muñoz, Luis Jova y José Raúl Delgado. Se dieron el lujo de tener en el orden al bate a “un out vestido de pelotero”: el estelar receptor Alberto Martínez, sin dudas uno de los mejores cátchers defensivos de Cuba.

Villa Clara, al igual que Cienfuegos y Sancti Spíritus, debutó en la Serie 1977-1978. En ese primer torneo recibieron, del desaparecido Azucareros, a varios peloteros. Ya en la siguiente Serie Villa Clara alcanzó el segundo lugar. En ese torneo Víctor Mesa y Amado Zamora mostraron las garras y brillaron con luz propia. En el aspecto ofensivo recibieron a quien fue elegido como el mejor novato del torneo: Alejo O’Reilly Morejón.

Este fornido slugger zurdo e inicialista (180 cm de estatura y 95 kilogramos de peso en su forma óptima) se adueñó del cuarto turno e impresionó por su gran ofensiva con solo 17 abriles. En la serie bateo para 315, entre los primeros en ese departamento, asi como en veces al bate y carreras impulsadas. Meses antes había mostrado sus dotes ofensivas en el Mundial Juvenil celebrado en Venezuela donde dio 2 jonrones y tuvo más de 300 de average. Apoyado en su juego colectivo, alegre y explosivo Villa Clara conquistó tres subcampeonatos al hilo entre 1979 y 1981.

Contaron con los mejores cuatro primeros bateadores que existían en las Nacionales de entonces: Amado Zamora, el Wilfredo Sánchez de los 80 con cinco títulos de bateo en su carrera, Pedro Jova, Víctor Mesa y Alejo O’Reilly. Me detengo en este toletero de Quemado de Güines, nacido el 26 de febrero de 1961.

O’Reilly sentó cátedra como bateador de fuerza. Fue, a no dudar, el Orestes Kindelán zurdo de los naranjas hasta 1985. Este pelotero no fue muy afortunado. Después de su primera campaña nacional, subió su nivel del juego. En la Nacional 1979-1980 se coló entre los que discutieron el título de bateo y secundó en las impulsadas al fuera de serie Pedro José Cheito Rodríguez. Al concluir esa serie hizo su primer equipo Cuba, una mezcla de jugadores jóvenes y peloteros del Cuba A que habían realmente rendido en el campeonato. El debut fue en una gira contra profesionales mexicanos en tierras aztecas.

En la Nacional 1980-1981 fue líder en impulsadas con la priofela de 69 remolques en apenas 51 juegos y sublíder en jonrones con 14. Este slugger se vio muy ayudado en el capítulo de las impulsadas por los tremendos bateadores de tacto que le antecedían y en lo particular Víctor Mesa que le cogía las señas a los contrarios y se las daba a Alejo, sacaba de paso y concentración a los pitchers, robaba muchas bases y casi siempre estaba en posición anotadora (anotó 60 carreras en la serie 80-81).

Aunque O’Reilly bateó después mucho con las huestes avileñas, empujó menos carreras, en proporción, que con los anaranjados de su tierra natal. Resulta increíble que Alejo, con ese rendimiento, no fue llamado a integrar Las Villas en las Selectivas de 1982 y 1985. En ambas argumentaron bajo rendimiento en las nacionales de esas temporadas, pero había sido uno de los mejores en jonrones, dobles, average e impulsadas dentro de su equipo que colectivamente no habia estado bien. En 1983 fue segundo de los bateadores del torneo nacional, líder en impulsadas, boletos y dobles.

Estuvo varias semanas al frente de los bateadores con marca personal de 22 juegos consecutivos bateando hits, la segunda major marca hasta ese momento después de la entonces de 27 en poder de Felipe Sarduy.

Esa racha solo se la pudo cortar el mejor lanzador del momento: Julio Romero, quien lanzando por Forestales lo dominó de 2-0 con un ponche y dos bases por bolas.

Anteriormente había eslabonado la cadena del 26 de diciembre al 23 de enero frente a los envios de José Sánchez, Alfredo Roque, Hugo Cruz, Rafael Rodriguez, Anselmo Martinez (zurdo), Pablo Martinez, Rodolfo Bencomo (zurdo), Heriberto Benitez, José Montoya, Alfonso Ilivanes, Jose Machiran, José Luis Aleman, Braudilio Vinent, Pedro Lubin (zurdo) , Jorge Zalazar, Luis Zamora (zurdo), Eduardo Barbeito, Rafael Gómez Mena, Andrés Sanabria (zurdo), Carlos Estrada (zurdo), Roberto Soto y Luis Armenteros, estos tres de Isla de La Juventud.

El y Víctor Mesa fueron los líderes ofensivos del equipo Campeón Nacional, secundados por Amado Zamora, los Jova, Juan Mesa y Rafael Rodríguez. Villa Clara ganaba su primer título y de forma inobjetable, llegó a eslabonar una cadena de 18 triunfos consecutivos y aun posee el record de promedio de ganados para una serie con 837 (41 y 8).

Alejo fue el segundo en la votación por el jugador más valioso. O’Reilly tuvo un gran escollo en su carrera: la presencia de Antonio Muñoz, El Gigante del Escambray, el mejor bateador de Cuba, en la primera base villareña. Alejo jugaba pocos partidos en la primera almohadilla en las Selectivas, a veces era llevado como suplente a los jardines o alineaba como designado, en lo personal creo que se le debieron dar más oportunidades en primera base, dada la veterania de Muñoz, y como bateador designado, principalmente después de 1982 en que Héctor Olivera decayó en su ofensiva.

En la Selectiva de 1984 fue cuando único Alejo pudo jugar regular alternando entre la primera base y el papel de designado, ¿resultado? líder en jonrones, slugging, y entre los primeros en hits, dobles, extrabases, bases recorridas y average. Fue llamado por segundo año consecutivo a la Preselección Nacional pero esta vez ya con el Cuba A en el que estuvo en una gira por Japon antes de ser eliminado para el Mundial que se celebraría en Cuba.

Abandonó en 1985 a los anaranjados, que no lo supieron preservar, para no seguir envejeciendo en los bancos de Selectivas y no llegar al equipo Cuba A. en ese momento no lo habían llevado al equipo Las Villas para la Selectiva para llevar de suplente del Gigante del Escambray a René Peña, el segundo primera base detrás de Alejo en Villa Clara, ya era demasiado la afrenta. Se fue para Ciego de Ávila en y después de su segunda temporada hizo el team Cuba en 1987, donde se abrió el puesto de regular a fuerza de batazos, no le tenían confianza y regaron las teorías de que no bateaba las rectas duras, frente a lanzadores zurdos, ni contra pitchers extranjeros en eventos internacionales por la presión, tal como habían hecho anteriormente con Muñoz.

Para colmo lo obligaban a bajar de peso y acusaban de indisciplinado en ese sentido: “indisciplina dietética”. También decían que no era bueno defensivamente. Para desbaratar esas malsanas teorías de entonces me apoyo en su rendimiento ofensivo entre la selectivas de 1987 y 1989, su etapa dentro del seleccionado nacional.

En ese lapso dio 79 cuadrangulares. De esos dio 40 frente a lanzadores que hicieron equipos Cuba o llegaron a 100 victorias en Series Nacionales, 15 contra pitchers supersónicos, uno a Lazaro Valle en la Selectiva del 89 que dio en la tercera sección de gradas del Latino.

De ese total 17 fueron contra zurdos, entre ellos 3 a Jorge Luis Valdés, 2 a Omar Ajete y Carlos Mesa y uno a Pablo Miguel Abreu. En la Selectiva del 87 dio tres cuadrangulares contra zurdos en 57 turnos oficiales, una no despreciable frecuencia. Hay que decir que en su época de esplendor como slugger, en las series que coincidieron, solo dieron más jonrones que él Pedro José, Orestes Kindelán, Antonio Muñoz, Romelio Martínez y Lázaro Junco. Entre 1986 y 1990 fue sin peros el mejor primera base del país y el tercer bateador con más jonrones. Defensivamente lo hizo para 986, no era digamos un guante de oro, pero no era malo su rendimiento.

Hay que apuntar que para los equipos anaranjados fildeó para 989. Después con los avileños y agramontinos no tuvo mejores defensores del infield y por eso bajo también un poco su promedio defensivo. A pesar de eso desde que comenzó en el equipo Cuba en 1987 se le sentó muchas veces para poner en primera frente a lanzadores zurdos, e incluso contra derechos a peloteros de otras posiciones como Luis Giraldo Casanova, Pedro Medina, Juan Castro y Eddy Rojas, entre otros.

En los Panamericanos de Indianápolis, como jugador de reserva, conectó de 10-5, 500, y asi y todo Higinio Vélez lo mantuvo de suplente para dejar en el right fiel al santiaguero Jorge Garcia -con menos de 200 de average- y Casanova en primera. Para colmo en el juego de la clasificatoria frente a Estados Unidos, que Cuba perdió, improvisaron en primera base con Medina. En ese instante la prensa criolla criticó fuerte a la dirección y principalmente la exclusión de O’Reilly del line up.

Cuatro días después, el 20 de agosto, apareció en el periódico Granma la siguiente carta de Fidel Castro dirigida a los peloteros cubanos: “Los aficionados deben tener confianza en nosotros. Cuando tomamos ciertas decisiones es porque conocemos profundamente cómo se encuentran nuestros hombres, y analizamos quién va a rendir más ante situaciones determinadas”. Sin comentarios, la suerte estaba echada, O’Reilly seguiría siendo un suplente, a pesar de ser la única primera base del equipo.

Pero vino el juego final contra Estados Unidos y O’Reilly fue llamado de emergente en las postrimerías del choque por Jorge García, el resultado fue hit y doble con carreras decisivas para Cuba, dos empujadas y una anotada. Parecía que ya seria el titular de la posición semanas después en la poco exigente II Copa Meteroro de la Confraternidad en Republica Dominicana. Pero no, fue llamado al Team Cuba de nuevo Antonio Muñoz y este destrozó la pelota al punto de ganar la Triple Corona ofensiva. Alejo, de suplente, bateó para 500 con 2 jonrones.

Sin embargo, días después fue el “eléctrico” de Cuba en la VIII Copa Intercontinental celebrada en La Habana cuando destronó la marca de mas hits consecutivos (10) en poder de Lee Chu Ming, pelotero de China Taipei que lo había logrado días antes en el comienzo del evento. O’Reilly conectó de 11-11 con tres boletos intercalados, 6 jonrones, un doble, 4 hits, 9 anotadas y 13 impulsadas.

La marca fue rota cuando se ponchó frente al mexicano Antonio Villareal el 16 de octubre a las 7:06 pm durante la séptima entrada. Alejo había sido llamado del banco para abrir de regular en el tercer partido del certámen, frente a Canadá, en sustitución del Gigante por problemas en uno de sus pies, era el 14 de octubre y ahí empezó con cuadrangular y conectando de 4-4. Después de la racha siguió con un paso impresionante que lo llevó a ser el líder de los bateadores con 553, extrabases conectados y slugging con astronómico 1421. Fue segundo en jonrones, impulsadas y total de bases, departamentos que encabezó Omar Linares que jugó regular todo el tiempo y tuvo 13 veces al bate más que O’Reilly, quien por primera y única vez no fue sustituido por ningún emergente ni pelotero en primera base.

Su actuación fue frente a rivales poco exigentes con excepción de los lanzadores de China Taipei y el derecho norteamericano Mark Beck, pero fue O’Reilly quien logró esa actuación por encima de los otros estelares cubanos como el propio Linares, Kindelán, Casanova, Antonio Pacheco, Victor Mesa y Lourdes Gourriel. Alejo cerró con broche de oro su actuación al dar jonrón que decidió el torneo frente al estelar derecho Huang Ping Yang de China Taipei, equipo que dejó al campo con su enorme batazo que cayó en la en el hueco que hay en la segunda sección de gradas del jardín derecho.

El final espectacular del mismo y del certámen fue a las dos de la madrugada del 25 de octubre. Era el inicio de la parte baja de la novena entrada de un juego que se detuvo algunas horas por lluvia. Fue elegido el mejor primera base y segundo en la votación al jugador más valioso del torneo, detrás de Linares, y el atleta del mes de octubre en Cuba.

En el Mundial de Italia en 1988 se le sentó varias veces para poner a Casanova en primera y faltó a dos partidos por esa razón. Asi era imposible que se sintiera tranquilo y por eso a veces parecía ansioso. A pesar de eso compiló para 314 en la etapa clasificatoria. En el final del noveno inning del partido final de la etapa clasificatoria, contra Estados Unidos, los cubanos perdían 9 carreras por 6 y con dos hombres en circulación Lourdes Gourriel disparó jonrón que sirvió para empatar el juego y dejar la escena preparada para que acto seguido Alejo O´Reilly disparara un lineazo de cuadrangular por el mismo center field frente al derecho Joe Slusarski que dejó al campo a los norteños y logró la clasificación de Cuba en primer lugar para discutir, en la semifinal contra Japón, el paso a la discusión del título.

Recuerdo como se quedó parado en el home con los brazos abiertos disfrutando su gran conexión que le valió el reproche, disfrazado en tono jocoso, de Fidel Castro cuando recibió al equipo en sus oficinas. Con ese batazo, lo que hizo en el juego final de los Panamericanos, un cuadrangular con bases llenas que dio en momento critico en uno de los partidos contra profesionales venezolanos en enero de 1988 y el jonrón decisivo de la Intercontinental del 87 se desbarataba la tesis de que no era oportuno y que se presionaba.

Pero en la etapa final del Mundial de 1988 tampoco se le dejó jugar plenamente y en ambos partidos fue sentado en las postrimerias. Algo similar ocurrió en 1989. El problema es que Alejo siempre fue callado, serio, de no reirle gracias a nadie por muy importante que fuera, solo hablaba con su poderoso swing. En Cuba, en el giro beisbolero, y en otras esferas, lo mejor es “caer en gracia y no ser gracioso”.

Pienso que personajes como Miguel Valdés, Higinio, Jorge Fuentes y el comisionado nacional Manuel Morales le deben una disculpa a O’Reilly. Varios de ellos fueron hasta los responsables en gran medida de sus ulteriores problemas en las rodillas por aquellos entrenamientos y dietas desmedidas en el equipo nacional para hacerlo bajar de peso y despues volver a recuperar el suyo durante los campeonatos nacionales. Volviendo al ámbito nacional rememoremos algunas de sus grandes actuaciones.

En la tarde del 26 de marzo de 1987 dio tres cuadrangulares en un partido de la XIII Serie Selectiva celebrado en el Latinoamericano (primero en hacerlo en ese estadio) frente a Ciudad Habana ante las ofertas de Angel Leocadio Diaz y Euclides Rojas. A Leocadio le dio dos, en el cuarto y octavo innings por el right field sin hombres en bases. A Euclides se lo dio en la novena entrada por el left field con un hombre en circulación.

Recuerdo como castigaba duramente a los estelares René Arocha y Lázaro Valle, los mejores lanzadores de Cuba entre 1988 y 1991. La segunda oportunidad en que dio tres cuadrangulares en un juego –sexto bateador en hacerlo dos veces- fue en la XIV Selectiva el 6 de marzo de 1988 en el estadio Guillermón Moncada frente a Serranos. En esta ocasión sus victimas fueron Wilson Hawthorne, en el primer inning con uno en bases por el left field, y el zurdo Pedro Lubin en la tercera y séptima entradas, el primero con bases limpias, el segundo con uno en circulación y ambos por el right field. Después de su mudada a Ciego de Avila logró otros lideratos individuales.

Fue líder de los bateadores por la Zona Oriental en la Nacional 1985-1986 con promedio de 387 producto de 65 hits en 168 veces al bate, y en bases por bolas con 37. En la siguiente Serie Nacional, también por la Zona Oriental, fue el líder en boletos con 43. En la Selectiva de 1988 fue el primero en boletos intencionales con 13 y sublíder en bateo con 390, secundando a Gourriel, además de estar entre los primeros en hits, dobles, jonrones, impulsadas, extrabases, bases recorridas y slugging.

En la temporada 1988-1989 estuvo entre los primeros en esos departamentos y en carreras anotadas con 100. En jonrones dio por primera y única vez 20 en la Selectiva, sublíder del evento, y alcanzó su tope personal para una temporada con 38. En boletos intencionales volvió a repetir en la Nacional 1989-1990 con 8. El sábado 18 de diciembre de 1988 se convirtió en el jugador 36 en llegar a mil hits.

Eso lo hizo en su oncena temporada en 3180 veces al bate para un average de 314, sexto con más alto promedio ofensivo en lograrlo hasta ese momento. Fue el octavo en menos series en hacerlo, empatado con Pedro Jova y Cheíto. Era el bateador zurdo numero doce en alcanzarlo, cuarto villaclareno, primer pelotero del equipo Ciego de Avila y el sexto inicialista. A los 100 jonrones llegó en la Selectiva de 1986, jugador diecisiete en llegar a esa cifra, onceno en Selectivas, primer villaclareno, primero de Ciego de Avila, segundo del equipo Camagüeyanos, tercero mas joven, cuarto en menos veces al bate y temporadas en lograrlo, cuarto bateador zurdo e inicialista.

A los 200 jonrones llegó y pasó el 30 de noviembre de 1989 cuando dio dos frente a Camaguey, decimo en llegar a esa marca. Fue el primer villaclareño y primero del equipo Ciego de Avila en lograrlo, tercero con menos edad, entre los zurdos y los primera base. Fue el quinto en menos temporadas y sexto en menos veces al bate. En ese momento tenia la octava mejor frecuencia de jonrones por veces al bate.

Entre sus jonrones 100 y el 200 fue el cuarto en menos series y veces al bate en hacerlo. Su momento de fulgor fue hasta la conclusion de la Nacional 1989-1990. En ese momento era el sexto en slugging, décimo en jonrones en Series Nacionales, octavo de los activos. También era el décimo en carreras impulsadas, octavo entre los activos. Ocupaba el noveno lugar en bases por bolas, quinto de los activos. Era el catorce en dobles, séptimo de los activos. Era el trece en average, decimo entre los activos.

La mala suerte le retornó en 1990 cuando por lesión de una de sus rodillas bajó su nivel de juego y poco a poco se fue eclipsando hasta ser retirado en 1996 cuando todavia podía jugar al menos para el débil equipo de Ciego algunas series. Por operaciones y lesiones jugó muy poco en la Nacional 1990-1991 y no estuvo en la temporada de 1992. En el capitulo de los cuadrangulares no estuvo mal en la Selectiva de 1991 con 11, de los primeros del campeonato, pero ya no estaba en los planes de ningun equipo Cuba.

Despues ya no fue el mismo y hasta fue exluido del equipo Ciego de Avila en la Nacional 1994-1995, seleccionado que no contaba con figuras de calidad ofensiva y no fue un team competitivo hasta 1998. De no ser por todos esos imponderables hubiera superado las 1000 impulsadas y bateado no menos de 360 jonrones. A pesar de todo, al retirarse era el jugador catorce en jonrones, doce en impulsadas, onceno en bases por bolas y séptimo en boletos intencionales. En total fue elegido el mejor primera base en las Nacionales de 1980, 1983, 1986, 1987, 1988 (en estas tres solo en la Zona Oriental), 1989 y 1990. En Selectivas fue seleccionado en las de 1984, 1987 y 1988. Después de retirado ha seguido siendo un infortunado, pues de el se habla bien poco, no se le recuerda casi públicamente.

Para colmo he leído varias encuestas sobre los mejores peloteros de Villa Clara y Ciego de Avila y no aparece en ninguna. Tampoco se le considera entre las mejores primeras bases y bateadores zurdos de Series Nacionales.

En lo personal, como slugger, solo considero claramente en ambas cualidades por encima de el a Antonio Muñoz. Ninguno de los otros inicialistas, durante las temporadas antes de lesionarse, fueron mejores que el ídolo de Quemado de Güines.

Alejo O’Reilly en números (Fuentes estadísticas: José Barral del CINID del INDER y archivo personal del autor)

Total con Villa Clara en 7 Nacionales (1978-1985):

VB C H 2B 3B HR CI BB K BI FS DB HR*VB CI*VB TB SLU AVE

1474 181 464 79 5 59 293 183 241 37 14 5 24,98 5,03 730 495 315

Total con Las Villas en 5 Selectivas (1979-1984):

VB C H 2B 3B HR CI BB K BI FS DB HR*VB CI*VB TB SLU AVE

538 62 147 25 1 24 88 67 122 11 4 2 22,42 6,11 246 457 273

Total con Ciego de Avila en 9 Nacionales (1985-1996):

VB C H 2B 3B HR CI BB K BI FS DB HR*VB CI*VB TB SLU AVE

1408 217 418 52 0 79 292 283 226 47 14 7 17,82 4,82 707 502 297

Total con Camagueyanos en 6 Selectivas (1986-1991):

VB C H 2B 3B HR CI BB K BI FS DB HR*VB CI*VB TB SLU AVE

1263 204 389 70 0 78 237 243 233 46 10 2 16,19 5,33 699 553 308

Acumulado total de Alejo O’Reilly 16 Series Nacionales y 11 Selectivas (1978-1996):

vb ca h 2b 3b hr ci bb bi k db fs br cr tb slu ave

4683 664 1418 226 9 240 910 777 141 823 16 42 13 16 2382 509 303

Labor defensiva de por vida nacionalmente (1B, LF y RF).

JJ INN O A E TL AVE DP TP

1350 7646.2 7980 376 121 8477 986 711 2

INTERNACIONALMENTE (23 eventos)

Panamericanos Indianapolis-1987 (clasificatoria):

ji vb ca h 2b 3b hr ci bb k bi db fs tb slu ave

4 10 2 5 0 0 1 4 0 2 0 0 0 8 800 500

Panamericanos Indianapolis-1987 (semifinal y final):

ji vb ca h 2b 3b hr ci bb k bi db fs tb slu ave

2 4 1 2 1 0 0 2 0 0 0 0 0 3 750 500

Campeonato Mundial Italia-1988 (clasificatoria):

jj vb ca h 2b 3b hr ci bb k bi db fs tb slu ave

9 35 9 11 3 0 2 6 3 1 0 0 0 20 571 314

Campeonato Mundial Italia-1988 (semifinal y final):

jj vb ca h 2b 3b hr ci bb k bi db fs tb slu ave

2 6 0 0 0 0 0 0 0 2 0 0 0 0 000 000

Copa Intercontinental Habana-1987:

jj vb ca h 2b 3b hr ci bb k bi db fs tb slu ave

11 38 15 21 3 0 10 21 8 6 2 0 1 54 1421 553

Copa Intercontinental Puerto Rico-1989 (clasificatoria):

jj vb ca h 2b 3b hr ci bb k bi db fs tb slu ave

5 15 5 5 2 0 1 5 1 2 0 0 0 10 667 333

Copa Intercontinental Puerto Rico-1989 (semifinal y final):

jj vb ca h 2b 3b hr ci bb k bi db fs tb slu ave

2 6 3 2 1 0 0 2 4 0 0 0 1 3 500 333

Total en 2 Copas Intercontinentales:

jj vb ca h 2b 3b hr ci bb k bi db fs tb slu ave

18 59 23 28 6 0 11 28 13 8 2 0 2 67 1136 475

Total en 2 Copas Jose Antonio Huelga (1983 y 1989):

jj vb ca h 2b 3b hr ci bb k tb slu ave

12 40 6 13 4 0 2 3 1 8 23 575 325

II Copa Meteoro de la Confraternidad-1987:

jj vb ca h 2b 3b hr ci bb k tb slu ave

2 10 5 5 1 0 2 5 1 0 12 1200 500

Tope vs profesionales de Venezuela-1988:

jj vb ca h 2b 3b hr ci bb k tb slu ave

8 36 8 12 1 0 4 8 2 0 25 694 333

(Fotos: Archivo personal del autor)

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