Los Charros de Jalisco se encaminan a una nueva postemporada este año y contar entre sus filas con el último MVP en los Play-Off, y que este jugador a su vez lo esté haciendo de maravillas, es sin dudas un aliento adicional.

Como ya sabemos en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) se efectúan dos vueltas y al término de cada vuelta se asigna a cada equipo una puntuación conforme a la posición que ocuparon en la tabla. Al concluir la etapa regular, se totalizan los puntos alcanzados por cada equipo de donde clasificarán los 8 conjuntos que hayan sumado más puntos considerando las dos mitades.

Los Charros quienes concluyeron la primera vuelta en la tercera posición (18 – 14) acumularon 8 puntos en esa mitad, y en estos momentos se encuentran en el séptimo lugar de la segunda vuelta con un balance de 16 victorias frente a 17 fracasos y 5 puntos acumulados, con lo que totalizan hasta el momento 13 puntos que los ubican en el lugar 6 de la clasificación general.

Entre las figuras individuales del conjunto destacan las actuaciones de los lanzadores Orlando Lara, Roberto Osuna y Alexandro Tovalin quienes han aportado 13 victorias con apenas 3 derrotas en esta temporada. Madero en mano el designado Christian Villanueva, el jardinero Julian Ornelas y el outfielder camagüeyano Dariel Álvarez se perfilan como los únicos hombres sobre 300 de average de la plantilla.

Dariel, que comenzó este año jugando en el Ibaraki Astro Planets de la liga independiente Baseball Challenge League en Japón, sorprendió a muchos cuando el 21 de julio logró firmar un acuerdo con los Fukuoka SoftBank Hawks de la Liga Profesional Japonesa (NPB).

Aunque sus resultados en esta primera temporada no fueron sobresalientes, su paso por los Charros en la LMP están demostrando que el espigado jardinero todavía tiene madera para jugar al béisbol.

El agramontino, que se incorporó en la segunda mitad del torneo, ha tenido participación en 33 encuentros en los que compila para un promedio de 321. Además, entre sus 43 imparables tiene 7 dobles y 5 jonrones con un total de 25 carreras remolcadas y 19 anotadas. Su OBP de 350 y su slugging de 485 nos hablan de su buena forma al bate en general.

Nos alegra mucho que a sus 33 años, el único camagüeyano que jugó Series Nacionales y a su vez formó parte en un equipo de las MLB (Orioles de Baltimore), siga representando tan dignamente al béisbol cubano. Ojalá que sus éxitos continúen para quien es sin dudas un orgullo camagüeyano.

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