Foto: Rodolfo Blanco Cue.

Colaboración estadística: Luis Alberto Santi Díaz. 

Pareciera que el fatídico comienzo de esta serie nacional para Yordanis Samón Matamoros, presagiaba una mala campaña. Su salud en el entrenamiento se vio traicionada por un par de rodillas que le causaban un fuerte dolor. A pura voluntad y necesitando infiltraciones de altas dosis de anti-inflamatorios, no dejaba de entrenar de cara al comienzo del torneo 61 de la pelota cubana.  Por otra parte, cuando se dio la voz de “A jugar”, el ahora jugador de Los Toros de Camagüey, se encontraba en un hospital agramontino, ingresado por obra y gracia de la COVID-19. Parecía como si todas las maldiciones cayeran sobre la integridad física del “Bombardero del Dorado” en su serie nacional número 20. 

Pero en cuanto el fornido bateador de 40 años fue dado de alta, sin perder el más mínimo chance, tomó un taxi rumbo a Villa Clara para re-encontrarse con su nuevo equipo de béisbol. El cuarto en el que milita en temporadas regulares, sin contar donde ha estado de refuerzo. 

Pudiéramos remontarnos a la historia de su veintena de campañas o simplemente tomar como muestra el botón que ha sido esta 61 Serie Nacional. En ambos casos, notarán todos que Samón es un bateador superior, de clase, con una inteligencia natural para jugar a placer con la pelota, algo solo para elegidos. 

“Batear una pelota de béisbol ha sido descrito como la acción más difícil de todos los deportes. Y por una buena razón. Imaginemos la calidad de coordinación ojo-mano requerida para hacer contacto con una pequeña esfera viajando a más de 85 millas por hora, usando una pieza de madera de menos de 3 pulgadas de ancho que se mueve a más de 60 millas por hora (swing). Consideremos la intensa concentración. Un bateador parado a 17 metros de la mano del pitcher tiene solo 0,45 segundos para decidir si hará el swing o no. Predecir dónde estará la pelota, enviar señales de movimientos a sus músculos y mover el bate a un punto de impacto. Si todo sale bien, el bate y la pelota se encontrarán algunos centímetros delante del “home plate”, la pelota se reprime, y es enviada en un viaje de regreso a una velocidad cercana a las 100 millas por hora, el “timing” es esencial y la diferencia entre batear la pelota sobre la segunda base o en zona de foul por primera o tercera es un swing atrasado o adelantado por 0.01 segundos. El béisbol es el único deporte donde fallar 7 de 10 veces es considerado excelente, solo unos pocos jugadores en las ligas mayores batean sobre 300 cada año.  Un jugador de “Básquet” que solo acierte 3 de cada 10 tiros estaría fuera del deporte inmediatamente”. 

Tomo este comentario como introducción para que se entienda la valía que tienen aquellos peloteros que son netamente bateadores, Yordanis Samón Matamoros (YSM08), quien en 19 series nacionales promedia para más de 109 hit por temporada y en 14 de ellas ha bateado más de 100 hits. Es el único pelotero de cuantos hayan jugado Series Nacionales en lograrlo. Para que se entienda la grandeza de esta histórica actuación. 

Al ser un pelotero que no pasó por la academia ni la pirámide deportiva, y ser del Dorado, una humilde localidad del municipio Bayamo, no ha sido atractivo desde el punto de vista estético dentro del campo, pero les aseguro que hoy es el bateador más efectivo de cuantos juegan con regularidad nuestras series nacionales. 

Por años ha estado liderando varios departamentos ofensivos. Hoy tiene más de 1000 anotadas (entre los 32 peloteros que han llegado y sigue subiendo en el top). Ha conectado 2115 hit (posición 13), Dobles 410 lugar 4 (a solo 2 de Ariel Borrero, a 6 de Cepeda y 27 de Michel Enrique, Líder histórico), 1208 carreras impulsadas (top 10 de los únicos con más de 1200), average de bateo de 344 (top 5). Si esto fuera poco súmele 31 triples, 201 jonrones y haber robado más de 100 bases. 

Esto lo convierte en el único pelotero en la historia de las Series Nacionales en haber conectado 2000 hits, 400 dobles, 200 jonrones y haber robado 100 bases. 

Y lo de esta serie es de otra galaxia. Hoy se encuentra encabezando varios apartados ofensivos. Pasea el promedio ofensivo (AVE) con 433 y sacándole 38 puntos de ventaja a su más cercano perseguidor. Es el actual líder en hits. Mientras que en el promedio de embasados (OBP), es el 3ro de la serie, ratificando ser un hombre de excelente bateo de contacto, al mismísimo estilo de cualquiera de nuestros primeros bates. 

Pero si hablamos de poder, se lleva todas las palmas en el porcentaje de slugging, con 808 y casi 100 puntos por sobre su mejor rival. Todo esto amparado en ser el primero en dobles con 21, y a solo 16 de empatar el récord de Michel Enríquez para una serie que es de 37. Pero además, es 3ro en jonrones a solo 2 del puntero. 

Pero en la pelota actual, se busca el balance entre tacto y poder pues ese equilibrio le confiere más versatilidad e integralidad a aquellos que aspiren a ser “los mejores bateadores”, y hay una estadística llamada OPS que aúna la suma del poder (slugging) y tacto (OBP). Samón, en esta serie, es el líder por 114 puntos de diferencia de este aspecto donde reafirma que lo mismo puede ocupar la posición de hombre proa, por su capacidad de embasarse y anotar, de segundo bate, por su marcada habilidad para empujar la bola, de tercer bate como “el más integral” del equipo, de cuarto como hombre de poder, y de quinto, como excelente impulsador. 

De manera absurda, se ha llegado a decir que Samón “no empuja a la hora buena”, o que “No da para cuarto bate”, o simplemente “Que no es bujía inspiradora”.  

El tener delante a dos de los mejores empujadores del torneo, como Leonel Moa y Alexander Ayala, le resta posibilidades como remolcador a Yordanis Samón, y ténganse en cuenta, además, que al ser Ayala un hombre lento, Samón necesita conectar un doble para que Ayala anote desde la segunda base, y casi está obligado a dar jonrón cuando Ayala está en la primera almohadilla. 

Sin embargo, el Bombardero, es el tercero en el equipo que más impulsa. A solo 1 carrera de diferencia de los que ocupan el 2do puesto. Es el tercero que más produce a solo 4 carreras del que mejor lo hace. Y, por si fuera poco, es el primero entre todos a la hora de las “carreras creadas”, con su propio esfuerzo ofensivo y sin depender de la acción positiva de nadie más. Además, ocupa el tercer puesto a la hora de empujar la victoria o la ventaja. 

Como les decía antes, es un pelotero que nació para batear, y casi estoy por creer que dejará de ser temible solo el día que decida abandonar la práctica activa. 

Digno de aplausos y reconocimiento a su entrega y resultados, solo queda quitarse el sombrero cuando se acerca con su sonrisa amplia y sincera y decir: “Pase usted, señor Samón”. 

Y pensar que en enero sus rodillas pensaron en abandonarlo, y la COVID quiso poncharlo con recta al medio. 

2 comentarios en «PASE USTED, SEÑOR SAMÓN»
  1. Merecido homenaje a Samón. Realmente muy eficiente este grande en todos sentidos. Aunque hay par de errores ahi en eso de 400 jonrones y la palabra Covi sin d, y que no me gustan mucho tus análisis poco objetivos a veces. Quiero felicitarte por tan buenos datos aportados, por hacer el artículo atractivo y hermoso sobre la figura de este atleta. Y por tanto esmero por la causa de nuestros toros que con diferencias en las formas de amarlos, es digno de reconocer. Vamos por más.

  2. Excelente trabajo. Siempre he admirado a este humilde y entregado atleta, lástima que hayan tantos humanos que de manera muy cómoda resaltan los lunares de los peloteros, incluso muchas veces sin conocer todos los elementos. Samón además es una fortaleza en el equipo que juegue, no solo por su aporte ofensivo, sino por su entrega y su contribución sustancial a la hora de descifrar, leer el algoritmo de picheo de los lanzadores de turno. Quiera la salud y su motivación personal,
    que pueda jugar mínimo 5 series nacionales más. Tengo la certeza que se apoderaria de muchos lideratos históricos y en otros tantos quedaría en el top 5 del béisbol en SN

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