Dos marcadores adversos de seis (6) carreras por cinco (5) privaron a la selección nacional cubana de seguir luchando por el sueño de la clasificación olímpica.

Primero fue Venezuela quien hizo disparar las alarmas y acto seguido Canadá se encargó de sepultar toda esperanza. Dos derrotas que para los aficionados más objetivos no resultaron sorpresa alguna. Se fue a la guerra con las armas y los soldados disponibles, pero no fue suficiente.

El pitcheo abridor en ambos partidos no se comportó a la altura. Tanto Lázaro Blanco como Carlos Juan Viera no pudieron hacerse justicia y en el mismo primer inning ambos fueron castigados permitiendo tres (3) carreras limpias y haciendo que la nave cubana tuviese que remar contracorriente. 

CUBA VS VENEZUELA 

– ¿Cómo es posible que el coach de tercera base de una selección nacional mande para el plato a un corredor cuando el partido se encuentra en la mismísima primera entrada y con tres (3) carreras de desventaja? (Antes había parado al corredor en segunda base cuando hubiese llegado cómodo a tercera después del imparable de Samón a la banda derecha).

– Nuevamente el fantasma del doble play nos acecha. Esta vez fue Roel Santos quien en el segundo inning y con las bases llenas hizo que la registradora cubana permaneciera en cero. 

CUBA VS CANADÁ 

– ¿No considera usted que Yariel Rodríguez en la actualidad es mejor lanzador que Blanco y Viera? No por gusto juega en la segunda liga más fuerte del mundo… pero el cuerpo técnico se decantó por el tunero y la teoría de su efectividad contra bateadores zurdos. 

– Yordanis Alarcón se vio indefenso recibiendo los lanzamientos de Yariel y los corredores en base avanzaban con toda comodidad. 

Una vez más se comprobó que los equipos son de hombres y no de nombres. Las palmas para los primos Santos (Roel y Raico) corajudos y con esa pimienta que enamora a la afición. 

Para el veterano Frederich Cepeda nuestra admiración por todo lo que ha aportado al béisbol, pero imaginamos que este haya sido su último torneo vistiendo la franela del equipo Cuba. 

¡Qué falta hubiese hecho un Henry Urrutia que vive por estos días un desborde ofensivo brutal en la liga mexicana y que según se explicó no se convocó por no estar al tanto de su forma deportiva! 

Arruebarrena se encargó de tapar la boca de muchos (entre los cuales me incluyo) y en ambos juegos aportó con el madero en mano. 

Se termina así la pesadilla del evento preolímpico y aunque aún nos resta un partido de puro trámite contra Colombia en nada cambiará el destino de nuestra escuadra nacional que por primera vez en la historia no clasifica para el torneo beisbolero de una cita estival. 

Seguimos en caída libre y lo peor de todo es que todavía no se toca fondo. Sin embargo, los que aman ¨la pelota¨ mantienen la fe y la esperanza de que un futuro mejor es posible y que después de los nubarrones y la fuerte lluvia se asomará un arcoiris que dictará el verdadero rumbo del béisbol cubano.

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