Terminó el preolímpico de las Américas para Cuba y con él termina otro sufrimiento para los amantes del béisbol cubano. Ya podemos contar 15 años que no nos alzamos con un triunfo importante en eventos oficiales y ahora, todo parece indicar que no nos está alcanzando ni siquiera para clasificar a estos.

A este torneo Cuba llegaba con sus objetivos bien claros, alcanzar la clasificación directa, o al menos uno de los dos cupos para el repechaje en México. No sucedieron ninguna de estas dos cosas y me llama la atención como ya medios de prensa ponen frases como “juegos peleados” y “una actuación digna” por delante de “OTRO FRACASO” que fue lo que realmente sucedió.

Los que llevamos años siguiendo al equipo Cuba sabemos que esta historia no es nueva y que el equipo salió perdiendo desde su conformación. Es hora de que entiendan que con la Serie Nacional y los peloteros de Japón no se resuelve la sequía de títulos. Hay que aprovechar a todos esos atletas que juegan fuera de Cuba y lo hacen a un nivel superior.

Sabemos que muchos de ellos tienen la disposición de integrar la selección nacional si son llamados y sin embargo nos damos el lujo de hacer los que nadie hace, no llamarlos o simplemente decirles que no. El Cuba unificado es ahora más que nunca una necesidad para ganar.   

Otro aspecto a revisar son los nombres “históricos” dentro de la selección. Cepeda ya no está a la altura de estos eventos, amén de ser uno de los mejores peloteros cubanos de todos los tiempos y de reventar la pelota en cada Serie Nacional, ya es hora de que ceda su puesto a otras figuras. En el caso de Despaigne creo que le queda béisbol, pero si su forma deportiva no lo acompaña, es mejor no convocarlo.  

En el pitcheo quedó demostrado que el mejor abridor cubano en estos momentos no es ni Lázaro Blanco ni Carlos Juan Viera. Yariel Rodríguez, que venía de dos sólidas salidas en Japón como abridor y con unas condiciones enormes en cuanto a repertorio y velocidad, creo es hoy por hoy nuestra principal carta de triunfo. 

En cuanto al relevo se ven varias figuras que se van estableciendo en esta área con brazos fuertes y buen control, pero llama la atención que lanzadores que fuera de Cuba solo lanzan una entrada, como son los casos de Andy Rodríguez y Liván Moinelo, fueran utilizados en exceso en este torneo y otros ni siquiera lanzaron como fue el caso de Yoanni Yera.    

El nivel técnico y estratégico en el evento creo fue de los peores en los últimos años. Jugadas que todavía no entendemos, cambios al bate sin explicación lógica y mal corrido de bases que costaron carreras, son a groso modo, las cosas que pudiéramos mencionar.  

El béisbol cubano necesita de verdaderos cambios. Los inesperados decesos del Comisionado Nacional Ernesto Reinoso y del presidente de la Federación Cubana Higinio Vélez apuntan a que una nueva dirección estará al mando del béisbol para el próximo ciclo olímpico. 

Esperemos que esta forzada reestructuración del alto mando beisbolero traiga nuevos aires e ideas frescas para que los aficionados cubanos podamos regresar a aquellos tiempos en los que las victorias eran más frecuentes que los fracasos.

Un comentario en «El preolímpico y las notas que dejó»
  1. Estoy muy de acuerdo, muchos peloteros buenos hay en el mundo que son cubanos y que no pueden jugar por su país por culpa de la política. Creo que ahí es donde se pierden los juegos. Porqué nos mienten tanto a los aficionados y fanáticos. Resuelvan ese problema y tendremos alegría en los resultados.

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