Por mucho tiempo, en esta provincia la pelota “germinó” cada treinta años. Así sucedió con los peloteros del Ferroviario, los profesionales de la Liga de Verano del ’46 o aquella generación Ganadera y ganadora que levantó el trofeo de la Serie Nacional en la inolvidable temporada de 1976.

La cadena vino a romperse comenzando este siglo: en 2006 la nave tricolor ancló bien lejos de los buenos resultados de otros tiempos y con su onceno lugar pareció confirmar el mal estado del deporte en la provincia, una situación que hoy resulta incluso más negativa.

Se dice fácil, pero ya pasaron cuarenta años de nuestra primera y única serie de oro. En una misma época es complejo diferenciar a los Ganaderos de los Granjeros porque la conjugación de ambas formaciones permitió un año después la conquista del “Selectivo” cetro, cuando la estampida “Incapturable” de Camagüeyanos en el ’77.

Fue aquella XV serie fugaz y feliz, con un debutante mariscal Carlos Gómez servido de cuatro ases bajo su manga, cuatro apocalípticos jinetes del box llamados Juan Pérez Pérez, Omar Carrero, Gaspar Legón y Alfredo Roque. Basto, oro, copa y corazón, manija de póker, que recorrió la campaña a un ritmo de casi diez ponches por juego.

LA HISTORIA PASO A PASO

Enero comenzó contra Mineros en un repleto “Cándido González”. Desfile, banderas, franelas locales de añil y rojo, e inhabituales camisas acerezadas para los “ampayas”. Así lucía el terreno aquel día en que el novato Juan Poll decidió de emergente con doble en el noveno, como ganador Pérez Pérez. El resto de la subserie se resumiría en la primera lechada de Carrero y un solitario hit permitido por Legón.

Al “Sandino” viajaron y el supersónico Juan admitió tres cohetes, Carrero recetó salsa blanca, pero Roque perdió en un relevo.

De vuelta a Camagüey hubo fratricida serie contra Granjeros. Fueron choques crueles de 11 y 15 innings, donde Manuel Álvarez y Lázaro Santana hicieron frente a Félix Raspall y a Pérez al cuadrado. Un error del granjero Máximo Pérez permitió a los Ganaderos seguir en punta en la tabla y al otro día el mismo hombre se redimió con línea decisiva.

Henequeneros y Agricultores serían las próximas víctimas. El debutante Sergio Quesada estaba enchufado a la defensa y al bate, y Felipe Sarduy llegaba al tercer puesto en la tanda. A esas alturas Forestales acechaba en la tabla.

Y despertó un león dormido. Reinaldo Fernández en nueve días botó tres pelotas, una vez con la casa llena, e impulsó 12. Fue la locomotora que haló a final de mes.

Vegueros casi recibe una “escoba”, que sí completaron contra Citricultores y Arroceros. Para entonces ya se hablaba de Ganaderos campeón; para no serlo debían perder siete de sus quince partidos pendientes, y Constructores ganar 13 de 16.

Fue ese momento el más crítico, el decisivo, cuando los hombres de Pedro Chávez armaron una emboscada ante 40 000 almas en el “Latinoamericano”. Pareció funcionarles: en diez innings Brito le ganó a Legón y Julio Rojo se puso imposible en detrimento de Roque.

Hacía falta un hombre que levantara el ánimo tras la primera caída en una subserie. Ese momento difícil Pérez Pérez se encargó de enrumbar la nave y acallar a los capitalinos Constructores. La historia de los camagüeyanos comenzaba a transitar los senderos de lo místico.

Un reto al otro extremo de la Isla llegó para confirmarlo. En el “Guillermón” Cafetaleros reservaba al ex agramontino Gregorio “Mano Negra” Pérez para enfrentarlos. Ante cuña del mismo palo los camagüeyanos perdían en el peor día de Carrero, que con dolor de espalda había pedido la bola. Sin embargo, la lluvia en tres entradas se encargaba de anular la posible desgracia; la naturaleza también los quería ganadores.

Las nueves argollas de Santana a Constructores en su visita al Cándido y las lechadas de Carrero ante los orientales, al mismo tiempo que Sandalio Hernández la mandaba a volar y Oscar Romero y José Sánchez pintaban con cal a los habaneros, colmaron las más anheladas expectativas de la afición lugareña. Vaya suerte, ¡Granjeros y Ganaderos barrían al unísono, y por estos lares todo el mundo latía al ritmo de lo que ocurría sobre el diamante!

Por toda la provincia flotaba un aire de victoria: el puntero sacaba seis y medio juegos a Agricultores, Vegueros y Metropolitanos, y para más felicidad, con tres días de asueto por el proceso ratificatorio de la Constitución todo el pitcheo estaría listo para completar la faena.

Ya nadie los pararía. El 17 de febrero de 1976 Omar Carrero venció a Forestales en un repleto “Cándido González” y la liga tuvo rey antes de tiempo. Por primera vez en la Revolución Cubana Camagüey era el mejor en la pelota y hubo desfiles por la ciudad, y homenajes y multitudes.

La gloria no cabía en los uniformes ni en los pechos de la gente. Pocos meses antes de desaparecer, la “gran provincia”, la que una vez se extendiera del Jatibonico al Jobabo, decía adiós en un canto de cisne que no podía tener otro escenario que el de su pasión mayor. Camagüey, al margen de vocativos, era campeón.

ÉXITO DE TODOS

Ganaderos ganó por la confluencia de varios factores, desde la buena mano de un director debutante hasta la providencia. Tal vez fuera el pitcheo lo más terrorífico de aquel team, pero conviene recordar siempre contó con el apoyo de una defensa que hilvanó 81 capítulos sin pifias, y por un bateo oportuno y repartido, que supo hacerse presente cuando los más dramáticos desafíos se adentraban en extrainnings. Doce partidos se definieron por una carrera.

Cuesta y Sarduy dieron seguridad en las esquinas, Quesada fue un agresivo y hambriento novato con muy buena química con Paumier, Cruz garantizó la línea central, Gaínza la velocidad en los corring, José Cruz los relevos, Reinaldo los batazos…

Esta semana se cumplieron cuarenta años y por desgracia o por ley natural ya algunos no están, pero su hazaña todavía no ha sido reeditada y se ancla como dulce recuerdo de un pasado luminoso. Loas a los campeones.

LOS IMPRESCINDIBLES DE 1976

Jesús Calzado, Eusebio Cruz, Sergio Quesada, Felipe Sarduy, José Prado, José Arias, Juan Poll, René Moya, Reinaldo Fernández, Pedro Cruz, Omar Cuesta, Luis Aguilera, Luis Fuentes, Juan Pérez Pérez, Enrique Paumier, Gaspar Legón, Alfredo Roque, Omar Carrero, Armando Quintero, Félix Raspall, Rafael Perdomo, José Cruz, Roberto González, Manuel Cairo, Pascual Gaínza, Reinerio Oramas, Alejandro Ronquillo, Julián Varona

Un comentario en «Historias del equipo Ganaderos campeón de la XV Serie Nacional en 1976»
  1. Excelente artículo sobre un hecho olvidado y con poca divulgación de la historia del béisbol en nuestra provincia, suceso que no se ha podido reeditar. Todavía muchos de los peloteros que participaron en ese glorioso campeonato viven. Son recuerdo de un tiempo glorioso del béisbol en camaguey el cual esperamos retome los planos estelares nuevamente en nuestras series nacionales .

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