La III Copa Mundial de Béisbol Sub-23 cerró sus cortinas este fin de semana con la victoria del elenco de Venezuela sobre el anfitrión México en la discusión del título y pizarra final de cuatro (4) anotaciones por cero (0).

Luego de ser derrotada en la discusión del bronce por Colombia, Cuba, sacó lo que al parecer es por estos tiempos un buen resultado, la cuarta (4) posición del certamen y la posibilidad de mantenernos dentro de los doce (12) primeros lugares a nivel global luego de los 450 puntos sumados al ranking mundial de la federación.

Y es que las cosas han cambiado tanto en los últimos años que hemos pasado de ser el “equipo a derrotar”, a “uno de los favoritos”, para terminar siendo ahora “un conjunto que pelea por estar entre los 12 primeros lugares del orbe”, que decepción.

Para Cuba este ha sido sin dudas uno de los torneos más pobres en varios sentidos. Creo, a título personal, que marcará un antes y un después en cuanto a que dejó bien claro que el deseo y la prioridad de los peloteros cubanos es triunfar y garantizar un futuro para ellos y su familia, y que el discurso “patriota” ha quedado relegado a un segundo, o incluso, tercer plano.

El abandono del 50% (12 de 24) de la plantilla en México desenmascara, aún más, la triste realidad que vive el béisbol cubano actual. Lo más preocupante es que tanto la prensa oficialista como los dirigentes cubanos insisten en que esta situación es responsabilidad TOTAL del gobierno norteamericano.

Esa mentalidad victimista, de solo ver la paja en el ojo ajeno, nos llevará a ver cada año una serie nacional de menos calidad, equipos Cuba sin la posibilidad de luchar por un puesto de honor y quizás con la sepultura de nuestro deporte nacional.

Desde hace muchos años la Federación Cubana de Béisbol debió tomar medidas reales para frenar, no el éxodo de atletas, sino las discretas actuaciones de los equipos cubanos torneo tras torneo.

La necesidad del equipo unificado que tantas veces hemos reclamado, la posibilidad de que cada atleta pueda tener la libertad de decidir qué agente o agencia lo representa, la incorporación de compañías nacionales o extranjeras que patrocinen nuestra Serie Nacional y a cada uno de nuestros equipos, la flexibilización con aquellos atletas que deseen participar en nuestra Serie Nacional (repatriación). Todas estas son medidas que rápidamente me vienen a la mente y que pudieran dar un giro a la situación actual.

Deseo de todo corazón lo mejor para el béisbol cubano, es algo con lo que nací y me crié, forma parte de mí vida y aún lejos de Cuba corre por mis venas, pero por favor, ¡¡¡ HAGAN ALGO !!! porque ahora mismo siento que se nos muere, que agoniza y que casi no puede respirar. 

2 comentarios en «¿Se nos muere el béisbol?»
  1. Bueno considero que el gobierno estadounidense si es el culpable de este y de las anteriores deserciones en primer lugar por mantener la criminal política del bloqueo económico, financiero y comercial contra nuestra isla causa fundamental de nuestros problemas domésticos que también ha provocado la deserción y emigración de muchos compatriotas no sólo del ámbito deportivo sino también de la medicina, la cultura y otras esferas de la economía por culpa de la política de asfixia económica que se endurece vada vez más por tratar de doblegarnos a la voluntad del imperio el mismo que nos incluye en una lista de patrocinadores del terrorismo y albergó en su territorio a criminales confesos de crímenes horrendo como el sabotaje del avión de Cubana en Barbados hace ya 45 años.

    1. Primero que todo Miguel gracias por visitar nuestra página.
      Eso que aquí expones es su criterio y lo respetamos. Hay otros que no lo vemos así.
      Cuando dices que el embargo es la “causa fundamental de nuestros problemas domésticos” no te entiendo bien. Creo que ahora mismo los principales problemas en Cuba son la alimentación y la salud. Ambas, están excluida de las regulaciones descritas en el embargo. Entonces, si Cuba puede comprar alimentos y medicinas al gobierno de EUA, me puedes decir porqué no hay ni alimentos ni medicinas en Cuba?

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