Ya se acabó el primer tercio!

Algunos equipos, como Camagüey, no han efectuado su juego 25. Pero lo cierto es que ya comienzan a encenderse bombillos rojos para algunos. Sin embargo, aún hay tiempo para sorpresas!

Camagüey pasa de nivel, encaramado en el puesto cimero, con una persecución muy cercana de casi todos los equipos.

Amparados en su bateo, los Toros no están dando ni pidiendo tregua, ni siquiera a los mismisímos líderes en el montículo. 

Con 17 victorias y solo 7 derrotas, los agramontinos han tenido su peor desempeño los Sábados, día en el cual han perdido 3 veces. Los Martes, Miércoles y Domingo, han ganado 4 veces. Y los jueves, 3 sonrisas con un juego suspendido.

En una serie donde se batea a chorros, los del Camagüey tienen la manguera más gruesa, no sólo en average, sino también slugging, doblete, jonrones y OPS. Nadie los aventaja en casillas ofensivas, excepto en el apartado de los triples donde los sorprendentes correcaminos de Cienfuegos son los líderes indiscutibles y escapados con 15 de estas conexiones. 

Ha sido sin dudas, la ofensiva, la principal arma de los Toros. No recuerdo en los últimos 35 años a un equipo camagüeyano que dominara el casillero de promedio ofensivo, jonrones y Slugging. Por tal motivo, el OPS, como claro indicador de mezcla entre tacto y poder, tiene un solo nombre en esta serie.

A los ya tradicionales hombres de poder, se le ha sumado el eléctrico Chapellí, convertido en “powerman” de la noche a la mañana. Quizás ya le esté tomando el gusto a eso de despachar bolas más allá. Estoy seguro que nunca olvidará al estadio Mártires de Barbados. 

Obsérvese que la media de carreras permitidas por equipo, en esta temporada es de 5.66 por cada juego, aproximadamente.

Los Toros hacen como promedio 8,3 carreras y permite 4,8 carreras por partido.

Sepa usted además, que de los 24 juegos celebrados, los Toros han hecho 5 carreras o más en 15 de ellos.

Y de esos 15 juegos, en 9 han hecho más de 10 carreras.

Y cada 5 juegos, hay uno de ellos que sobrepasan las 15 anotaciones.

¿Alguién recuerda algo similar años atrás?

Pero no todo es perfecto… Y algunas derrotas tienen su raíz en una que otra mala jugada a la defensa, o un pitcheo que no se ha mostrado estable en medio de sabidas ausencias y otros demonios.

Pero de la defensa y del pitcheo de este tercio estaremos hablando mañana. Ya para hoy… No quedan más pelotas para jugar. 

Hasta el Inning que viene!

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