Cuando las esperanzas de la clasificación camagüeyana a las postemporadas de la 61 Serie nacional de béisbol han caído al piso, viendo como Los Toros se alejan a 5 juegos de la clasificación en una distancia que se antoja insuperable, algunos solo intentan disfrutar del béisbol un tanto insípido que queda, para esperar una nueva campaña.

Por otra parte, hay quienes prefieren hacer análisis estadísticos y buscar respuestas a la tendencia perdedora del equipo de nuestro terruño.

Después de una 59 serie fantástica y una 60 que estuvo a punto de ser, pero que no fue. Llega la 61 con un cubo de agua fría incluido.

Aún los matemáticos sueñan, pero lo objetivo presagia un descalabro final en el cierre de la temporada.

Sería muy buena ocasión para que Miguel Borroto les diera juego y responsabilidad a figuras jóvenes que antes de comenzar una nueva campaña fríos y sin acción, deberían irse adentrando en el exigente calendario de una Serie Nacional. 

Téngase en cuenta que se necesitarán varios años de formación de atletas para lograr igualar y de cierta manera sustituir a los que ya no están y otros que, por ley de la vida, contratos y situaciones personales, irán a buscar suerte, economía y un más alto nivel competitivo, allende los mares. 

Se tendrá que crear una estrategia para renovar y planificar continuas sustituciones de atletas, de manera organizada y gradual, como se hace en ligas extranjeras de béisbol y otros deportes. 

Figuras como Michael Thompson, Cristian Martínez y Liván Fajardo pudieran alternar en el jardín izquierdo de manera más frecuente. 

La utilización de Eglis Eugellés en el infield, ya sea en la tercera o en la segunda base, o para darle descanso a Alexander Ayala, nos dejaría evaluar todas las potencialidades de este bateador y su capacidad para moverlo como “utility.” También somos muchos los que deseamos disfrutar del juego libre y alegre de Adrián Hernández, tanto a la defensa como a la ofensiva y por supuesto, seguir muy de cerca a Leonardo Casado, que se va preparando para empeños mayores en el campo corto. 

Tres agradables y alentadores destellos hemos visto en el área de los lanzadores.

Esta importante pieza del equipo, se mantuvo siendo la principal villana y responsable de cada descalabro agramontino cuando en los inicios se mantuvo el PCL de los alumnos de Miguel Borroto, por encima de las 7 carreras limpias por cada juego. Hoy, el PCL está por debajo de la media y del lugar 16to entre los mejores, Los Toros han ascendido al 9no. Y es ahora cuando nos preguntamos, ¿a quién se va a responsabilizar por cada derrota, si ya toda la culpa no es del pitcheo?

Pero en medio de tanto y de todo, dos zurdos y un derecho han dejado su mejor imagen.

El novato Carlos Alberto Pedroso es uno de ellos, con todo un mundo por delante para dominar sus lanzamientos, mejorar su control y perfeccionar esos envíos en rompimiento que lo convierten en el más temido ponchador agramontino a la hora de subirse al box, exhibiendo el mejor promedio de ponches por cada juego de 9 entradas, superando los 14 como promedio. Como hándicap, lo afecta mucho su descontrol y el alto average para el que le batean en este, su año de debut. Cuando se corran las cortinas del clásico nacional actual, el venidero torneo Sub-23 será de una gran ayuda para que este serpentinero pueda pulirse progresivamente.

Otro del que hay que hablar a la hora del descontrol es al lanzador Julio Cesar Martínez, pero es mejor ver el lado positivo de sus últimas actuaciones donde ha impresionado por su habilidad para retirar bateadores. Lleno de juventud y condiciones físicas, se perfila como un candidato de peso para ocupar posiciones de más responsabilidad en el cuerpo de lanzadores de Camagüey en los venideros años. Otra buena noticia para todo aquel que aún vive con el anhelo de mejores actuaciones taurinas.

Por último, en su serie No 11, el zurdo Rodolfo Sorís, ha tomado un segundo aire en su carrera como lanzador que ha sido tan inestable lo mismo en el rol utilizado, que en el territorio (Camagüey, Holguín, Ciego de Ávila) donde ha decidido encontrar triunfos. Con foja de 4 – 0, ha igualado su balance personal a 21 victorias y misma cantidad de derrotas. Después de 2 años de ausencia y una pasada temporada sin penas ni glorias, hoy se mantiene invicto y ha sido un paño de lágrimas en medio del calvario que ha significado esta serie para Los Toros. 

Figuras noveles como Riquelme Odelín, Mario Marzo y Luis Mario Macías pudieran irse preparando para calentar los motores rumbo al Torneo Nacional Sub-23, y a una 62 Serie Nacional que ya fue anunciada para septiembre de este 2022. 

Creo que la mejor noticia que pudiera recibir la afición camagüeyana en medio del caos y la decepción reinante, es la posibilidad real de que un cuerpo de pitcheo comience a forjarse desde sus cimientos, con lanzadores propios, jóvenes y talentosos, unidos a los ya establecidos. 

Mucho tendrá que trabajarse en cada área de juego, para lograr, junto al cuerpo técnico, un resultado que nos haga devolver la felicidad.

Un comentario en «Destellos en medio del caos»
  1. hay que usar mas la sabermetria en este equipo, por ejemplo, se ha hablado mucho de la polvora y este le podrían dar un uso mas efectivo conociendo por ejemplo sus numeros frente a zurdos, son masivos, mirenlos, de lo mejor del equipo CMG frente a zurdo el unico HR de la polvora es a estos pichera y sin embargo vs derechos batea anemico AVE de 174 y anemico SLU, entonces eso da al traste en que el uso de la polvora seria mejor frente a pitcher zurdo y de emergente frente a pitcher zurdo, y como esto otros ejemplos mas, pero esa dirección del equipo camaguey esta igual de desmoronada que el equipo,creo hay que analizar despues acabada la SNB junto con las comisiones nacional y provincial que esta pasando con este equipo he interferir de cierta manera tratando una mejora del mismo

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