Para seleccionar un lanzador la cosa más fácil es evaluar su estatura, ver su mano y la explosividad de sus envíos. 

Hay otras cosas más difíciles de descubrir que te llevarán a obtener en un futuro un buen lanzador. Primero conocer su carácter , lograr saber cómo es su espíritu de reponerse a las adversidades, conocer su grado de independencia, la abnegación al trabajo, su relación con sus compañeros, saber que hace ,como se comporta socialmente, si gusta de las fiestas, que valor da a sus aspiraciones, si es organizado, cuál es su opinión sobre lo que está haciendo, observar su puntualidad a los entrenamientos, saber con que magnitud enfrenta todas las tareas a resolver, conocer si tiene la capacidad de que cuando el entrenador no lo está observando, él es capaz de realizar el trabajo igual. 

El entrenador debe saber de antemano todos estos aspectos para no tener que arar en el mar, no hacerle perder tiempo y no perderlo él. Para ser lanzador se necesita una voluntad de acero. El sacrificio físico e intelectual es muy grande… en fin conocer todo lo que se mueve al rededor de él. 

Fuera de los muros del campo de béisbol, estas son las claves para llevar a vía el éxito y los resultados del montículo.

Quiero hacer una anécdota de un muchacho que tuve en Pinar recuperándose el brazo. 

Un día un amigo me dijo: “Corti estás perdiendo el tiempo con ese, él allá, en su municipio, lo que hace es tomar ron”. 

Al otro día en la formación le dije: “Campeón, a mí me parece que estoy perdiendo el tiempo contigo. Mientras yo estoy tratando de recuperarte, tú me echas por tierra mi trabajo, porque a mí me han dicho que tú eres un borracho que te metes el tiempo libre en tu municipio tomando ron” 

El me mira y me dice:

-“Profe eso no es verdad” 

-“Entonces ¿no es cierto?” 

-“Seguro profe”. 

-“Bueno, yo creo en tí”. 

Pero yo tengo una máxima: confía pero controla. 

Cuando volví a ver a mi amigo le dije:

– “Dice fulano que eso es mentira pero ahora yo te doy mi número de teléfono y cuando esté en la barra tú me llamas y yo voy en la moto allá” 

Mi amigo me llamó y fui al lugar, al municipio. Me llevé mi máquina fotográfica y le dije:

-“Llegate allá y por favor tírale par de fotos sin que te vea” 

Eso hizo mi amigo. 

En mi sentimiento estaba ayudarlo porque era joven y con talento. Cuando llegó el lunes y formamos le dije:

-“Oye campeón, me volvieron a decir que estás tomando ron en tu pueblo” El fue a hablar y le dije:

-“Espera déjame decirte lo que pienso. Primero: tú no eres cuidadoso. A las personas públicas y más al jugador de béisbol no le está permitido hacer eso. Los que te conocen no lo van a entender jamás porque va contra la ética del deporte. Hoy tú eres joven y mañana ese pueblo que te admira ¿qué pensará de ti? 

Cuando tengas una mala actuación en el box dirán : “Claro es un borracho”  Segundo: porque ahora estás joven y eso no te ayuda a tu crecimiento. Tercero: porque eres un mentiroso y yo a los mentirosos los odio porque es la cualidad más insana que puede tener un ser humano y eso está por debajo del borracho.”

Con aquella andanada mía él quería hablar , y le dije:

-“A ver dime…” 

El me dice:

-“Profe: eso no es verdad” 

Y yo le digo:

 – “Aquí la única verdad es que tú eres un mentiroso, y ¿cómo yo puedo ayudar a alguien que me miente delante de mi cara? Y ahora yo te lo voy a demostrar.”

Saqué mi máquina fotográfica del bolsillo me acerqué a ellos y les digo a todos:

-” ¿Díganme quién es este que está tomando ron aquí?”

Imagínense cuando se vió, se quedó sin palabras y quiso irse y le dije:

-“No, esa no es la solución. La solución es que tú prometas a tus compañeros que vas a cambiar esa actitud que no te lleva a ningún lugar. Así que aquí se acabó todo… a trabajar”. 

Más tarde cuando terminamos me llamó y me dijo:

 – “Gracias profe” 

Y yo le respondí:

-“Gracias de qué?” 

-“Por dejarme seguir” 

Y le dije: 

-“Seguir dónde, yo no me acuerdo de nada, no sé de qué cosa me estás hablando tú”. 

Y hasta ahí llegó todo. 

Hoy está militando en la nómina de Pinar y me reservo su nombre porque es un muchacho buenísimo. 

Hice esta anécdota para demostrar que lo más importante no es solamente la aptitud… sino la ACTITUD.

2 comentarios en «La selección del lanzador»
  1. A Góngora no le está yendo bien en matanzas se a degradado deportivamente hablando su calidad, además de las lecciones. Dicen algunas lenguas que quiere volver a Camagüey para la próxima serie Nacional, espero que halla aprendido la lección y que aporte su granito de arena a los Toros, y por supuesto que el maestro cortina lo sigua convirtiendo en un gran pitcher

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