Con la colaboracion de Raúl Quintana Selleras

En la última década ha ocurrido un gran desarrollo dentro del béisbol en la forma de evaluar a los jugadores. Son cada vez más las gerencias de equipos que utilizan la llamada sabermetría para tomar decisiones. 

Con el nombramiento de Maykel Fernández como sabermétrico del equipo Camagüey para la Serie 61, nuestra provincia parece dar un salto necesario para actualizar el béisbol y acercarnos un poco más a las actuales tecnologías que hoy apoyan al deporte y al béisbol en particular.   

La sabermetría es el uso de análisis estadísticos en el béisbol con el fin de hacer determinaciones sobre el rendimiento de los atletas. Es, en pocas palabras, la búsqueda de conocimientos objetivos sobre el béisbol. Según el diccionario Merriam Webster, la sabermetría es el análisis estadístico detallado de los datos [empíricos] del juego, con el propósito de evaluar el rendimiento de jugadores y desarrollar estrategias de juego.

La sabermetría utiliza estadísticas en detrimento de las “corazonadas”, la “suerte ciega” y los sesgos, dando la bienvenida a conclusiones medibles y procesables a través de estimaciones y modelos estadísticos. De nada serviría saber qué tan bueno es un jugador si no podemos determinar qué tanto ayuda a su equipo.

La sabermetría tiene tres objetivos fundamentales:

1. Comparar el rendimiento de un jugador.

2. Predecir el rendimiento de un jugador.

3. Evaluar la contribución de un jugador.

En el béisbol, la expectativa de fabricar carreras se refiere a cuántas carreras se esperan que se anoten dadas condiciones o estados específicos (por ejemplo, hombres en 1ra y 2da y sin outs). Hay 24 estados posibles en un juego de béisbol.

Bateadores

Gracias a la película “Moneyball” y Billy Beane, el OBP es la estadística que comenzó la revolución sabermétrica en el béisbol, demostrando que es más importante evitar que te hagan out (lo que mide el OBP) a dar un hit (lo que mide el AVG).

Los jugadores con buen OBP (de .350 para arriba) suelen estar en los primeros lugares del lineup (1-4). Para tener un buen OBP es importante que el bateador sea paciente y tome un buen número de boletos.

OBP = (H + BB + HBP) / (BA + BB + HBP + SF)

El slugging (SLG) mide el alcance de los batazos de un jugador ya que sencillos, dobles, triples y jonrones tienen puntuaciones de 1, 2, 3 y 4 puntos respectivamente. Un buen slugging depende del poder del jugador y de su capacidad para mantener un buen promedio al bate.

SLG = (Total de bases) / BA  

El OPS, es simplemente la suma del OBP y el SLG para unir la utilidad de ambos en una sola estadística. Un OPS aceptable estaría en promedio por los .750.

OPS = OBP+SLG

El poder aislado (ISO), básicamente mide la capacidad de dar extrabases y se calcula de la siguiente manera:

ISO = (Bases Totales – Individuales) / BA

Estadísticas de Valor para el Equipo

Hay otro grupo de estadísticas que miden el valor que tiene un jugador en su equipo. Estas nos permiten calcular cuánto aporta a nivel colectivo este atleta.

Las carreras sobre el reemplazo (RAR), representa la verdadera diferencia que hizo el bateador dentro del equipo; es el resultado luego de restarle a las carreras creadas de un bateador X en una cantidad determinada de innings, las que hubiera creado un reemplazante en la misma cantidad de turnos.

 ¿Cómo calcular lo que hubiera hecho un jugador reemplazo? A los bateadores generalmente se les asigna una producción equivalente al 85% del promedio de la liga. Es decir, si el promedio de la liga por cada 100 turnos son 20 carreras creadas (RC = OBP*SLG*VB), el reemplazo tendría 17 RC.

RAR = RAR del jugador – RAR de su reemplazo

Las victorias sobre el reemplazo (WAR), se calcula que por cada 10 carreras sobre el reemplazo que aporte un jugador, eso equivale como una victoria más para el equipo a lo largo de una temporada.

WAR = RAR / 10

Lanzadores

No es que las victorias y derrotas de un lanzador sean insignificantes para su equipo. Ahora, si hablamos de evaluar al lanzador, de ver qué tan dominante fue o será, hay otras estadísticas más adecuadas.

El promedio de pelotas en juego (BABIP), es el average de los oponentes sin contar los ponches ni los jonrones; en otras palabras, dice cuántas pelotas de las que le batearon al pitcher cayeron de hit. Los jonrones no los cuenta porque ellos no dependen de los fildeadores.  

BABIP = (H – HR) / (BA – K – HR + SF)

Algunos se preguntarán ¿por qué tomar en cuenta el BABIP si se escapa del control del pitcher? Justamente por eso. Si un pitcher tiene un BABIP mucho menor a .300, ha tenido suerte y podemos esperar cierta regresión a la norma en otras de sus estadísticas, como efectividad. Viceversa: un pitcher con un BABIP mucho mayor a .300 ha tenido mala suerte, y lo más seguro es que en el futuro si sigue con la misma relación de K/BB/IP su BABIP y su efectividad bajen.

El porcentaje de dejados en base (LOB), es otro indicador parecido al BABIP, en el sentido que ayudan a predecir si un lanzador ha tenido suerte o no. Eso sí, los lanzadores buenos tienden a tener un LOB% mayor a los lanzadores malos, simplemente porque permiten menos hits con gente en base y les anotan menos carreras. Pero, si la cifra se aleja demasiado de ese 71%, es extremadamente improbable que se mantenga.

LOB = (H+BB+HBP-R)/(H+BB+HBP-(1.4*HR))

En el béisbol, las bases por bolas más los hits por entrada lanzadas (WHIP) es la medida de la cantidad de corredores en base que un lanzador ha permitido por entrada lanzada. Un buen WHIP estaría por debajo de 1.30.

WHIP = (BB + H) / IP

Un valor útil para estimar el valor de un lanzador es su valor sobre un lanzador de reemplazo (VORP)

VORP = IP * (RL – PCL) / 9

Donde RL depende del tipo de lanzador:

● RL para lanzadores abridores: (1.37 * PCL_Liga) – 0.66.

● RL para lanzadores de relevo: (1.70 * PCL_Liga) – 2.27.

El porcentaje de ganados, también conocida la fórmula como “Expectativa Pitagórica”, se calcula de la siguiente manera.

 PJG = RS * 1.82 / (RS * 1.82 + RA * 1.82)

*RS: Carreras permitidas

*RA: Promedio de carreras (limpias y sucias)

Conclusiones 

No son las antes expuestas todas las mediciones posibles a través de la sabermetría, simplemente tomé algunas de las más importantes para adentrarnos en un tema del que sé se hablará mucho en lo adelante y sin dudas muchos deben ser los beneficios que resulten de poner la ciencia en función del deporte. Las principales competiciones del mundo están alcanzando niveles de competitividad muy altos gracias a la implementación de estas.

Sabemos que la tarea de Maykel no será nada fácil debido a la falta de cámaras y radares en los estadios de la isla que permitan realizar un seguimiento de las velocidades de salida, la frecuencia de giro o simplemente las condiciones climáticas y otras estadísticas relacionadas. Pero el simple hecho de romper con el hielo creo que era algo sumamente necesario para nuestro béisbol.

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